La declaración de accesibilidad de tu proveedor no te ampara
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Pregunta al propietario de un sitio web por la accesibilidad y a menudo oirás una versión de la misma respuesta: usamos Google, Shopify o una gran plataforma, así que ya está resuelto. Conviene examinar lo que publican realmente esos proveedores. Google publica 35 informes de conformidad en materia de accesibilidad, y ninguno de ellos abarca reCAPTCHA, el contenido incrustado de Maps ni el reproductor de YouTube. Esos son los tres componentes de Google con más probabilidades de estar presentes en el sitio web de una pequeña empresa, y uno de ellos se interpone entre un visitante y tu formulario de contacto.
Lo que Google sí publica
En su sitio web sobre accesibilidad, Google publica informes de conformidad en materia de accesibilidad basados en la plantilla VPAT de ITI. A 13 de agosto de 2026 había 35. Abarcan Workspace (Docs, Sheets, Slides, Gmail, Drive, Forms, Calendar, Chat, Meet y otros), Chrome en Windows y macOS, ChromeOS, los productos educativos y unas cuantas aplicaciones de comunicación.
Eso supone un grado real de transparencia, mayor que el que ofrecen la mayoría de los proveedores. Conviene decirlo claramente antes de pasar a la siguiente parte.
Lo que no figura en esa lista
Faltan tres elementos, y son los tres que es más probable que tengas integrados:
- reCAPTCHA, que suele estar en el formulario de contacto
- el contenido incrustado de Maps, el mapa de cómo llegar que aparece al final de casi todas las páginas de negocios locales
- el reproductor de YouTube, el vídeo de la empresa en la página de inicio
Google Forms, en cambio, sí dispone de un informe. Por tanto, no se trata de un proveedor que no publica nada. Se trata de un proveedor que publica mucho, pero da la casualidad de que los componentes que acaban en tus páginas quedan fuera de esos informes.
El CAPTCHA es lo primero que debes revisar. El W3C lo expresó así en su nota sobre el tema: la naturaleza de la tarea excluye de forma inherente a muchas personas con discapacidad, lo que da lugar a una denegación del servicio a estos usuarios. No se trata de un problema de estilo. Si alguien no puede superar la comprobación, no puede ponerse en contacto contigo en absoluto.
Por qué una declaración del proveedor nunca te amparó
Esta es la parte que sorprende a la gente, y se aplica incluso cuando un proveedor publica un informe sobre el componente exacto que utilizas.
La Ley Europea de Accesibilidad (Directiva (UE) 2019/882) impone la obligación al prestador del servicio. Artículo 13, apartado 1: «Los prestadores de servicios garantizarán que diseñan y prestan servicios de conformidad con los requisitos de accesibilidad establecidos en la presente Directiva». En el caso de tu sitio, eres tú. No el proveedor de tu CMS, ni el autor del plugin, ni Google.
Y la conformidad se presume de una forma específica. El artículo 15, apartado 1, establece que se presumirá que los productos y servicios conformes con normas armonizadas cuyas referencias se hayan publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea cumplen los requisitos de accesibilidad. Un VPAT es una plantilla de ITI, una asociación sectorial estadounidense. No es una norma armonizada ni se publica en el Diario Oficial.
Por tanto, una declaración del proveedor es un dato útil y verificable sobre ese proveedor. No constituye una presunción de conformidad de tu servicio y no dice nada sobre la versión que se ejecuta en tu sitio ni sobre lo que tú has configurado.
Lo que realmente piden los compradores
Esto tiene una segunda vertiente. Una declaración del proveedor solo sirve si alguien la solicita, y la mayoría de los compradores no lo hace. Disability:IN publica un estudio comparativo anual, el Disability Index, en el que grandes empresas responden a 76 preguntas de sí o no sobre cómo gestionan la inclusión de las personas con discapacidad. En la edición de 2026 participaron 421 organizaciones, todas ellas con más de 500 empleados y todas ellas dispuestas voluntariamente a someterse a la evaluación. Dentro de ese grupo, el 48 % exige a los proveedores que satisfagan requisitos de accesibilidad física y digital como condición de compra, y el 47 % cuenta con un proceso formal para corregir problemas de accesibilidad cuyo origen está en un proveedor.
Lee atentamente esas dos cifras, porque la muestra las embellece. Se trata de empresas que se presentan voluntariamente a un índice de referencia sobre inclusión de las personas con discapacidad, así que pertenecen a la mitad del mercado a la que ya le preocupa esta cuestión. Incluso entre ellas, aproximadamente una de cada dos compra software sin preguntar por la accesibilidad web, y aproximadamente una de cada dos no tiene ninguna vía para conseguir que se solucione un problema con un proveedor una vez que sale a la luz. La declaración con la que contabas nunca iba a ampararte. En la mayoría de las compras, nadie llegó siquiera a pedirla.
Para qué sirve realmente un informe de conformidad
Para tres cosas, y las tres valen la pena:
- Te indica a qué norma y nivel aspira el proveedor, y quién lo evaluó. Un informe elaborado por una empresa externa de accesibilidad transmite una señal distinta de una autodeclaración.
- Te indica las excepciones. Esta es la parte más útil y casi nadie la lee. Los proveedores dejan por escrito hasta dónde llega su propia afirmación, y ahí es exactamente donde estarán tus problemas.
- Te indica qué proveedor debes evaluar primero.
Lo que no puede hacer es sustituir una medición. Un informe describe una versión en una fecha determinada. Tus visitantes utilizan la versión que tú has publicado, con la configuración que has elegido.
Qué hacer con esta información
Dos pasos prácticos, ninguno de los cuales requiere presupuesto.
Primero, averigua qué tienes integrado. La mayoría de los sitios contienen más componentes de terceros de los que recuerdan sus propietarios: un CAPTCHA, un mapa, un reproductor de vídeo, un widget de chat, un formulario de reserva, una insignia de reseñas. Cada uno de ellos es código que tú no has escrito, en una página de la que eres responsable.
Segundo, en el caso de los que bloquean algo (un formulario que no puedes enviar, una reserva que no puedes completar), comprueba si existe una vía alternativa accesible para obtener el mismo resultado. Un número de teléfono que alguien atienda de verdad y una dirección de correo electrónico que alguien lea de verdad son una respuesta legítima y, a menudo, más rápida que sustituir el componente.
No vamos a decirte si tu sitio cumple la normativa, porque eso no es algo que pueda determinar un escaneo. Lo que hacemos es medir lo que se puede medir, indicar claramente qué puntos requieren una revisión manual y decirte qué partes de tu página proceden de otra entidad.
El informe de tu proveedor cubre su producto, no tu página. Un escaneo gratuito muestra qué hay hoy en tu propio sitio, con la gravedad de cada incidencia, e indica claramente qué puntos no puede determinar un motor de reglas.
Ejecutar el escaneo gratuitoLas cifras y las ausencias mencionadas en este artículo se verificaron el 16 de septiembre de 2026 en la propia página de informes de conformidad de Google. Los proveedores añaden y retiran informes, así que comprueba la fuente antes de basarte en ella. Las cifras sobre compradores proceden del 2026 Disability Index Report, publicado por Disability:IN el 27 de julio de 2026; la participación es voluntaria y las respuestas las facilitan los propios participantes. Las citas de la Directiva (UE) 2019/882 proceden del texto oficial. Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico.